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Visita al Barrio Holandés de Potsdam

Potsdam es la ciudad capital del estado federado de Brandeburgo, haciendo parte del área metropolitana de Berlín/Brandeburgo, por lo que muchos turistas que están en la capital alemana deciden darse también una vuelta por este histórico lugar. Este lugar es reconocido internacionalmente por sus paisajes de lagos y zonas verdes, así como por sus Palacios, pero también tiene algunas sorpresas que no muchos esperan.

En uno de los barrios de Potsdam puedes encontrar una arquitectura de los Países Bajos, que tiene frontera con Alemania, lo que es una sorpresa dentro de una de las ciudades más tradicionales de la cultura alemana. Este lugar es reconocido como el Barrio Holandés y sus casas parecen copias en colores rojos y marrones de aquellas construcciones que se pueden encontrar en lugares como Ámsterdam y La Haya.

Es por esto que este barrio es uno de los favoritos tanto de los residentes de Potsdam como de los turistas, cubriendo un área de cuatro manzanas de construcciones que tienen alrededor de 150 casas que están hechas de ladrillos de color rojo y en el estilo puramente holandés con uniones de color blanco, aleros en las ventanas y ventanas con persianas.

El Barrio Holandés de Potsdam fue construido entre los años 1734 y 1742 por artesanos y trabajadores de origen holandés que fueron invitados a venir a la ciudad por el rey Frederick Wilhelm I, el llamado Rey Soldado. El encargado principal de hacer todas estas construcciones fue Johann Boumann y allí mismo puedes encontrar un museo dedicado a su trabajo y al desarrollo de este hermoso proyecto, que hasta tiene molino de viento al mejor estilo holandés.

Pero a este lugar no sólo debes ir a mirar y admirar las construcciones, que son realmente de una belleza única, sino que allí también puedes encontrar una buena cantidad de cafés, pubs y restaurantes que también tienen ese ambiente holandés. Así que te recomiendo cuando te canses de recorrer el lugar, sentarte en uno de los cafés con sillas exteriores a probar un café u algunos platos locales, mientras disfrutas un poco más de la atmósfera bohemia que allí se respira.

Foto 2 Vía: IK’s World Trip