El funicular Schwebebahn, en Wuppertal

Funicular Scwebebahn

Esta ciudad creada hace menos de un siglo cuyo nombre significa de“Valle del Wupper”, pues es atravesada por el río del mismo nombre, se ubica sin embargo en un lugar poblado desde el año 1000 a.C.; el hallazgo de cerámicas y vestigios de la Edad del Hierro nos señalan que también nuestros más remotos antepasados fueron conquistados por la belleza del lugar.

A pesar de estar enclavada en la cuenca hullera del Ruhr, Wuppertal es actualmente una ciudad residencial y rodeada de hermosos espacios verdes. Durante la Segunda Guerra Mundial casi la mitad de la ciudad fue destruida y luego reconstruida, pero se mantienen algunos lugares históricos como el barrio obrero Ölberg y el más acomodado Briller Viertel. Se han catalogado más de 4.500 monumentos nacionales, de los cuales algunos de los más conocidos son la sala de conciertos Stadhalle, inaugurada en 1900 por el emperador Guillermo II, el teatro de Pina Bausch, una de las hijas más célebres de la ciudad, o su magnífica Catedral, construida en base al modelo de Aquisgrán.

Aquí en Wuppertal, con su geografía de montañas y bosques cortados por profundos valles, se encuentra el Schwebebahn, el funicular más antiguo del mundo.  Inaugurado en 1901 aunque se comenzó a construir en 1898, cubre un desnivel de casi ochenta y cinco metros a lo largo de sus doscientos setenta y cuatro de recorrido, con una pendiente del 40%, a una velocidad de 1,6 metros por segundo entre las estaciones Alto Loschwitz en la montaña, y Loschwitz en el valle.

Se trata del funicular monorriel más extenso de la región, verdadera obra de arte de la ingeniería alemana. Su diseño continúa siendo único en el mundo y desde 1975 es considerado un monumento histórico.  Si bien desde su creación, para mantenerlo en funcionamiento sólo han sido necesarios algunos retoques técnicos, recientemente se han realizado importantes obras de renovación, como la instalación de un moderno ascensor panorámico hasta la estación de la montaña, la posibilidad de visitar la sala de máquinas y una impresionante plataforma de observación que nos ofrece el magnífico espectáculo de la “Bella Vista” del Valle del Elba.

El funicular suspendido Schwebebahn funciona en base a una cuerda de 410 m. de largo y un mecanismo sencillo; hacia 1909 se utilizaba energía de vapor y actualmente se mueve con energía eléctrica. Puede transportar hasta cuatrocientos pasajeros por hora y el recorrido total demanda menos de cinco minutos.

Foto: Jörg Dickmann

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Comentarios (1)

  1. alberto dice:

    Ciudad interesante y artículo bien escrito por
    Adriana.

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