La iglesia Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche en Berlín

Kaiser Wihlem Gredächtniskirche

En Charlottengurg, un área de Berlín, cerca del lado suroccidental del Tiergarten, encontramos la iglesia luterana Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche. Un recuerdo del emperador Guillermo, quizá por ello es conocida como Gedäctriskirche, la iglesia del recuerdo.

¿Qué hace tan especial este lugar? Fue construida en el año 1891 con un estilo arquitectónico neorromántico, fijándose así en otros templos de este estilo y trabajando duramente tanto en su interior como en su exterior. Lo cierto es que por aquellos días, el edificio causaba auténtica sensación gracias a sus impresionantes torres, cinco para ser exactos. La torre principal se levantaba nada más y nada menos que 113 metros, siendo por aquellos días la más alta de toda la ciudad.

Asimismo, también destacaba su interior, lleno de bellos mosaicos de gran valor que intentaban mostrar la vida y hazañas del emperador Guillermo I. Sin duda un bonito regalo por parte de Guillermo II, el cual donó la construcción del monumento para poder honrar así la memoria de su amado abuelo.

El monumento en sí era una belleza; no obstante, la Segunda Guerra Mundial llegó, y con ella también llego la destrucción parcial de esta iglesia.

Los bombardeos la dejaron realmente deteriorada, hasta que en 1950 comenzaron los planes de demolición. No obstante, los ciudadanos se negaron en rotundo, creando así varias plataformas para poder salvar este edificio histórico. Finalmente se tomó la decisión de crear un monumento conmemorativo con los restos de la iglesia.

La fachada derruida de este edificio intenta recordar una vez más los daños que pueden provocar las guerras. Asimismo, en su interior se habilitó una exposición con fotos de la época, pudiendo observar otros destrozos en la zona. Sin lugar a dudas una exposición de lo más interesante.

Frente a esta iglesia se construyó la que se conoce como Iglesia Nueva, en la parte trasera un edificio octogonal lleno de ventanas azules. Estos tres edificios son conocidos en Berlín de forma coloquial como la polvera, la muela picada y el pintalabios.

Merece la pena pasear por estas calles y observar esta iglesia derruida, una llamada de atención que nos hace ver que los conflictos armados siempre deben evitarse.

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Foto vía:   cmbellman

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Categorias: Berlin


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