Operación Valkiria: El intento de asesinato de Adolf Hitler

Operacion Valkiria

El 20 de julio de 1944 tuvo lugar un atentado que, de forma fallida, intentó acabar con la vida de Adolf Hitler. Este atentado fue llevado a cabo por un grupo de oficiales de la Wehrmacht que estaban organizados por el coronel Claus von Stauffenberg. El atentado formaba parte de un trabajado plan de golpe de estado basado en la conocida Operación Valkiria, un plan operativo de las reservas del ejército alemán que se pondría en práctica en caso de disturbios civiles o de la sublevación de los esclavos alemanes.

Ya en 1938 existen indicios de que algunos oficiales del ejército alemán tenían intención de derrocar a Hitler. En estas primeras conspiraciones se barajaban nombres como el del general Ludwig Beck, antiguo jefe de Estado Mayor, o el mariscal de campo Erwin von Witzleben. Aun así, la iniciativa no era lo suficientemente fuerte como para seguir adelante, por lo que estas primeras intenciones se quedaron congeladas en el tiempo, más aun cuando Hitler comenzó a cosechar grandes triunfos como la invasión de Polonia, Noruega, Francia, Bélgica y Países Bajos. Todas estas victorias no hacían más que aumentar la popularidad de Hitler entre las masas alemanas, por lo que los planes de golpe de estado quedaron finalmente estancados.

En 1943, cuando el Tercer Reich presentó derrotas como la de la Batalla de Stalingrado, la batalla de Kursk o la derrota germana en África, la idea de acabar con Hitler retornó con más fuerza que nunca. Fue entonces cuando se reclutó al coronel Claus von Stauffenberg, herido de guerra en África. Un personaje clave en este intento de asesinato.

Claus von Stauffenberg haría el trabajo sucio, el problema es que tras las derrotas alemanas, Hitler ya no aparecía tanto en público. Permanecía la mayor parte del tiempo en el cuartel general de Wolfsschanze (Guarida del Lobo), por lo que dificultaba la ejecución del plan.

El 20 de julio de 1944, Claus von Stauffenberg se dirigió a La Guarida del Lobo a las 12:30 de la mañana. Adolf Hitler había convocado una conferencia con sus consejeros militares, era el momento de actuar.

Stauffenberg acudió a la cita con un maletín, en el que oculto tras una serie de objetos personales se encontraba una bomba que él mismo activaría nada más entrar en la sala. Claus abandonó el barracón segundos después con el pretexto de realizar una llamada telefónica.

La explosión no se hizo esperar. Retumbó de tal forma que sin duda alguna auguraba un éxito absoluto, la muerte de todos los asistentes a la conferencia incluido Adolf Hitler.

Stauffenberg se dirigió rápidamente a Berlín para poder anunciar a sus cómplices el éxito de la misión. La muerte del Führer era ya real, por lo que debía darse la contraseña a todos los cuarteles: Valkiria. Sin embargo, antes de que el siguiente paso se pusiera en marcha, Stauffenberg fue informado de que Hitler milagrosamente no había muerto. De los 24 hombres que se encontraban en el barracón, tan sólo fallecieron 4, y entre ellos no se encontraba la figura del Führer.

El atentado había fracasado. Las detenciones no se hicieron esperar. Esa misma noche, Stauffenberg y varios de sus colaboradores son detenidos y ejecutados.

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Historia de Alemania


También te interesará...

Deja tu comentario