Viaje a las Islas Frisias Orientales

Todos sabemos que el mar se mece al ritmo de las mareas. Pero no es tan común conocer el lugar donde este fenómeno alcanza una de sus máximas expresiones a nivel mundial: el Mar del Norte. Profundamente marcado por el efecto de la bajamar y la pleamar, este mar llega desaparecer por completo permitiendo al visitante caminar por el mismo fondo marino y descubrir el increíble mundo de las marismas.

Imaginemos lo extraordinario del fenómeno que llega a ser posible alcanzar a pie las Islas de Frisia Oriental. Estas islas están ubicadas a pocos kilómetros de la costa alemana del Mar de Norte y se localizan en el corazón del parque natural de marismas de Baja Sajonia.

Ahora bien, como ya indicamos anteriormente, no se recomienda pasear solo por la zona ya que puede resultar peligroso. Normalmente, el mar vuelve rápido, de golpe y además, las marismas esconden secretos que sólo los expertos conocen. Nuestra recomendación pasa por ponerse en manos de los guías locales, quienes, además, amenizan las caminatas con interesantísimas explicaciones sobre la fauna de las marismas.

Dunas en las islas Frisias

Una vez se haya experimentado el placer de dar un paseo por el fondo marino, no cabe otra opción que la de acudir a las Islas Frisias. Doce islas surgen en el horizonte de las costas alemanas, doce islas dueñas de playas de arena blanca, dunas de vegetación autóctona, diminutos bosques y extensos prados, doce islas imposibles de sacar de la memoria una vez visitadas.

La más grande con una superficie de unos 30 km² es la isla de Borkum. Se trata de la más occidental de las Islas Frisias Orientales y roza la desembocadura que el río Ems tiene en el Mar de Frisia. El que fuera antiguo refugio de piratas durante el tiempo de la Liga Hanseática, es hoy un auténtico paraíso para los turistas que disfrutan extasiados de sus playas vírgenes y su infinita invitación a la tranquilidad y el descanso.

Destaca también la isla Juist por sus 17 kilómetros de encantadora costa y por su gran orientación hacia el turismo. Tanto es así que la mayoría de las casas particulares de la isla ofrecen habitaciones para huéspedes y que, a pesar de no ser uno de los destinos más baratos, llegue a alcanzar anualmente las 100.000 pernoctaciones.

Norderney, Baltrum, Langeoog o Spiekeroog son algunas de las siguientes maravillas isleñas que se despliegan al son del Mar del Norte. Cada una de ellas esconde singulares parajes marcados por la vida junto al mar cuya visita nadie debería perderse.

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Categorias: Rutas Turísticas


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