Stuttgart, un viaje al corazón de la naturaleza

Stuttgart

Abrazada por las aguas del río Neckar, Stuttgart surge en el suroeste alemán como capital del estado federado de Baden-Wurtemberg y cómo centro económico y político de la región administrativa de Stuttgart. Resulta fundamental el indeleble vínculo de la ciudad con sus parajes naturales; colinas, bosques y viñedos surgen al paso del visitante, para acabar acompañándolo a las mismas puertas de la Selva Negra y de los Montes Suabos, o para acabar invitándolo a darse un chapuzón en las transparentes e inmensas aguas del Lago Constanza.

Numerosos parques y jardines contribuyen a aumentar el verde colorido de la ciudad y ese ambiente de comunión con la naturaleza. Un parque destaca entre todos los demás, el llamado Grüne U o “U Verde”, éste está formado por tres espacios diferentes (el Schlossgarten, el Rosensteinpark y el Killesbergpark) que en suma acaban dando lugar a un conjunto en forma de U con 8 kilómetros de extensión.

Por supuesto, como sucede en muchas otras ciudades germanas, estos parajes dominados por la naturaleza surgen en el mismo corazón de la ciudad y se combinan amablemente con extraordinarias plazas y amplias avenidas plagadas de movimiento. En Stuttgart es la Scholssplatz o Plaza del Palacio el epicentro de todo recorrido turístico. Cruzada por la principal vía comercial de la ciudad, la Königstraße, esta plaza se alza como una de las más hermosas de Europa gracias a la gran belleza proporcionada por el Pabellón Musical y por el Palacio Nuevo.

Stuttgart también despliega sus encantos en forma de teatros y museos. Especialmente interesante resulta el Museo de Mercedes-Benz, no sólo por la futurista espiral de cristal que es su edificio, sino también por la cantidad de lujo que baña sus impresionantes colecciones de coches. 17.000 m² puestos a disposición de todos aquellos que no quieran perderse la historia de una de las marcas automovilísticas más importantes del mundo.

En lo tocante a edificios eclesiásticos supone una cita ineludible la Iglesia Stifskirche. Un coloso protestante erigido en el ocaso del gótico, cuya torre occidental alcanza los 61 metros. Una pequeña sombra para el edificio de la torre de televisión de Stuttgart o Stuttgarter Fernsehturm. Aunque esta torre se construyó en los años 50, siendo la primera en su género, resulta curioso ver cómo su figura se funde con la imagen más moderna y cosmopolita de la ciudad. Mide 216,61 metros y las preciosas vistas de Stuttgart desde su mirador están garantizadas.

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